El próximo 1 de junio, las calles de Sants no solo vibrarán con pasos decididos, sino con un grito colectivo contra el racismo y los discursos de odio. Para celebrar su décimo aniversario, el Sindicato Popular de Vendedores Ambulantes de Barcelona, más conocido como Top Manta, lanza una propuesta valiente y simbólica: la primera carrera popular antirracista de la ciudad.

Con el respaldo de unas setenta entidades sociales —y la fuerza de una década de lucha autogestionada—, la carrera se presenta como una movilización histórica y contundente frente al auge de la extrema derecha y la normalización del racismo institucional. Lo que está en juego no es un podio, sino una forma de visibilizar las muchas carreras que las personas racializadas ya llevan años corriendo, dentro y fuera de nuestras fronteras.

“Los manteros llevamos toda la vida corriendo. Corremos ante la policía por sobrevivir en la calle, pero también corrimos para escapar de tierras expoliadas por el norte global”, explica Aziz Faye, portavoz del sindicato.

Correr para resistir, correr para vivir

La carrera recorrerá 5 kilómetros por el corazón de Sants, con salida y llegada frente a les Cotxeres de Sants. Hay tres modalidades de inscripción: básica (20€), con chip (22€), o con camiseta incluida (40€). También se ha habilitado un “dorsal 0” para quienes no puedan correr pero quieran apoyar la causa. Todos los beneficios se destinarán a mejorar las condiciones de vida del colectivo mantero y continuar con procesos de regularización administrativa, una de las conquistas del sindicato, que ya ha logrado legalizar la situación de 200 personas.

El evento no es solo una carrera, sino un gesto profundamente simbólico. Por eso, Top Manta ha lanzado también una colección de ropa diseñada especialmente para la ocasión, bajo el nombre AGUA —el grito de alerta que se usa para avisar de la llegada de la policía, ahora resignificado como un llamado a correr contra el racismo institucional que aún persigue a tantas personas.

Un grito colectivo en movimiento

Aunque el Ayuntamiento de Barcelona ha puesto obstáculos a la organización de la carrera, el mensaje es claro: frente a las trabas institucionales, más organización, más comunidad, más alianzas. Como bien dice Top Manta, “el racismo avanza, pero más rápido va la mayoría social decente cuando se une y se fija metas comunes”.

Desde Xarxa Ubuntu celebramos esta iniciativa que transforma el espacio público en escenario de lucha, comunidad y dignidad. Porque en esta carrera, lo importante no es llegar primero, sino no dejar a nadie atrás.


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